Consejos para preparar un excelente sándwich

Consejos para preparar un excelente sándwich

Ahora que empezamos a ver el final del verano, sabemos que después de las vacaciones nos esperan muchos días en los que necesitaremos sándwiches. Por eso hemos preparado esta guía para la preparación de un excelente sándwich.

 

Materias primas:

El primer paso para hacer un sándwich excelente es elegir ingredientes excelentes. Como muchas otras cosas, el sándwich también consta de tres ingredientes principales: pan, algo para untar y relleno.

El pan con el que se elabora el sándwich es de inmensa importancia. Por un lado, la mayor parte de lo que se come en un sándwich es el pan, pero por otro lado es el recipiente del relleno. Como tal, está claro que debería quedar delicioso. El pan también debe estar firme, pero no duro ni seco. En los panes sin gluten, el sabor, el olor y la textura suelen ser difíciles de conseguir.

El relleno entre las dos lonchas es el corazón del sándwich. Para mantener nuestro sándwich como una ración equilibrada, queremos que el relleno consista en una ración de proteínas y verduras. (Después de todo, el pan es una porción respetable de carbohidratos).

La proteína: casi cualquier porción de proteína nos conviene: quesos, carnes, huevos y pescado (Recuerde evitar las proteínas sensibles como el huevo pasado por agua o el paté de hígado). A menudo, las sobras de otra comida serán el relleno perfecto para nuestro sándwich. (Sobras de pollo al horno, albóndigas etc.).

Verduras: las verduras pueden ser frescas, asadas o fritas. Sin embargo, es importante elegir verduras que no excreten muchos líquidos. La textura de un sándwich cuyo pan está mojado, es simplemente desagradable, incluso a veces no es comestible. (Especialmente para niños sensibles a las texturas).

El componente para untar en el sándwich es lo que tiene algo de truquillo. Buscamos algo para untar que mantenga pegadas las rebanadas del pan y el relleno, pero que no moje el pan. Y preferiblemente al mismo tiempo le dará jugosidad a todo el sándwich. Por lo tanto, la clave secreta de un excelente sándwich es una crema para untar en la que el porcentaje de agua sea bajo, y es deseable que el porcentaje de grasa (buena) sea alto. (Mantequilla, tahini, pesto, pasta de aceitunas, etc.). Para que el sándwich mantenga su estructura completa, es mejor distribuir la pasta para untar en dos porciones.

 

El principio de preparación:

El segundo paso para hacer un excelente sándwich es mantener el equilibrio y la armonía entre los distintos ingredientes. A veces, el exceso de buena voluntad estropea el sándwich. Es decir, demasiada cantidad de cada uno de los ingredientes puede crear un sándwich desequilibrado, que a veces no resultará sabroso ni conveniente para comer (por ejemplo, un chorrito de salsa en la camisa …). Por otro lado, tened cuidado de no subestimar lo que se unte o el relleno porque luego el bocadillo se reduce al pan … que, aunque es delicioso, no proporciona la comida completa.

Un tema interesante y controvertido es si es mejor dispersar los ingredientes del relleno de manera uniforme para que cada bocado tenga el mismo sabor. O es mejor esparcir el relleno de tal forma que cada bocado tenga una sorpresa. Cada uno puede intentar esto y aquello y formular la técnica adecuada para cada uno.

 

El envoltorio:

El tercer y último paso para hacer un excelente sándwich es elegir el envoltorio. Nuestro sándwich se envasa por la mañana y, por lo general, debe durar entre dos y cuatro horas. Suponiendo que no tengamos una máquina de envasado al vacío en casa, para el sándwich existente es mejor envolver en papel tipo manila y meterlo en una bolsa de papel. Así nuestro sándwich podrá “respirar”.

Vale la pena recordar que el bocadillo es una especie de saludo de casa para nuestros hijos, por eso una pegatina o escrito cariñoso y feliz en el empaque siempre ha animado a nuestros seres queridos.

 

Un último consejo: haga un programa semanal de sándwiches. Ya sea que lo planifiques tú, o junto con los niños, qué sándwich comerán durante la semana, es más conveniente y efectivo que haya un plan. Esto también ahorra tiempo en la mañana, asegurándonos de que todos los ingredientes están en el refrigerador y manteniendo la variedad y el interés.

¡Disfrutad!